Sunday, September 30, 2012

...Y entonces, ¿quién los entiende?



Recuerdo deshojar margaritas como uno de mis más queridos pasatiempos cuando niña...en esa época lejana en que el refugio de los libros y la imaginación era lo que regulaba nuestros días--y no Facebook con toda su progenie como hoy día. "Me quiere, no me quiere"...mientras caía un pétalo sobre otro. Mucho ha pasado desde entonces, mas sin embargo, hay quienes a pesar de "madurar" han optado (quiero pensar que inconscientemente) por quedarse permanentemente en esa etapa en la que la vida simple y superficial es el mejor estupefaciente y vacuna contra la mordaz realidad de nuestros días y época. A lo largo de la vida, he llegado a la conclusión de que debo revisar los principios de la ley de atracción, porque lo que de vez en cuando ha llegado a mi orilla puede llenar cientos de páginas de consejos sobre lo que NO debes buscar en una relación. Entre estas páginas debo colocar un capítulo en bastardillas, BOLD, quizás hasta con efectos de sonido sobre--evitar al hombre-niño que jamás ha madurado (ni lo hará) a pesar de pensar que lo ha hecho. Este suele venir disfrazado de bonachón, hombre "de familia"--debo insertar aquí una sirena de esas de fuego si, con el combo llega uno que jamás se ha reproducido, ni ha tenido una relación estable pues "no he encontrado la mujer perfecta, la madre de mis hijos," o cualquier otro facsímil razonable de estribillo recurrente. Y aclaro--hombre de "familia"  en casos como éstos quiere decir que aunque lo niegue con vehemencia, sigue pegado a la falda de mami, su vida gira alrededor de las aprobaciones o desaprobaciones de ella, de sus gustos, placeres y necesidades. Y no es que haya algo malo con mantener una relación estrecha con la madre de uno--pero si la única relación sólida que este ejemplar ha mantenido en su vida es con su madre, hay que correr en dirección contraria. 
Tomaré como punta de mi lanza mi experiencia con X, a quien conocí hace seis años. Fue una química instantánea....nos sorprendió el amanecer sentados en un banco en una plaza del Viejo San Juan contándonos nuestras vidas... dos días más tarde, me estaba presentando a su mamá...un ser noble y muy querido para mí con el paso del tiempo....pero también una persona que ha mantenido el status de niño permanente en su hijo--y lo alimenta con frecuencia. Ese fue el comienzo de un torbellino ilusorio donde me mantuve por un tiempo pensando que (¡por fin!) estaba en la relación perfecta. Todo parecía estar a punto de caramelo hasta una noche que, al salir de clase, suena mi teléfono, y me entero, en el primer minuto, que estaban rompiendo conmigo porque "a pesar de que eres una mujer maravillosa, que cualquier hombre pudiera enorgullecerse de tener, no eres para mí. Pero no lo tomes personalmente, realmente me he dado cuenta de que nunca te amé, pero, no eres tú, soy yo"....decir que la furia invadió lo más profundo de mi ser es decir muy poco...y aunque nunca entendí el por qué de la ruptura, seguí adelante. La vida trajo a X nuevamente a mi vida...cinco años después de la gracia telefónica...no se recuperaba de "lo bella que eres, que siempre has sido, brillante, inteligente, inigualable..." Sin embargo, mi lección, que fue bien dura, no fue en vano, y prudentemente mantuve una distancia emocional en los intentos de reconquista (a pesar de que negaba que fuesen de esta índole los intentos)....esta vez, sin embargo, no estaba preparado para lo que encontró, pues donde solía estar una mujer pendiente a sus llamadas, a sus piropos, a sus atenciones, estaba una mujer segura de sí misma, incapaz de tragarse el cuento de "somos adultos y podemos tener una relación puramente física" (ajá). 
Se dio con alguien que ya no contaba con él para planificar su semana, que no le llamaba pues tenía otras cosas que hacer...se vio obligado a competir por tener que atraer la atención de quien antes se desvivía por anticipar cada una de sus necesidades...Un hombre (vamos, cualquier individuo) normal en una situación como ésta, se hace una auto evaluación y reestructura estrategias si realmente le interesa esta persona....Pero el eterno hombre-niño, plasmado en una inamovible adolescencia, es incapaz de ver la situación como algo en lo que él haya tenido algo de responsabilidad. Se desaparece y busca refugio entre "amigos" que casi pudieran tener edad suficiente para ser sus hijos, y le buscan mil faltas a la que no se tragó el cuento (si no funcionó hace seis años, por algo fue)...y le achaca toda responsabilidad a ella, porque "es que ella se cree una diva, una reina"...y entonces, ¿quién los entiende? Si la mujer los busca es "controladora" y si no los busca "es una diva"... Y mientras tanto....la mamá le pasa la mano por el hombro al hombre-niño, y lamenta en voz alta la "mala suerte" que tiene el nene con las mujeres, porque él es "un hombre bueno, noble, generoso" ....Y eso ¿qué quiere decir de nosotras, las que nos hemos acercado a su orilla? Pffft, para esta madre, ciega en el amor sofocante y castrante hacia el hijo, no somos más que unas depredadoras, malagradecidas, que no sabemos valorar todo lo que tiene que ofrecer el nene.... claro--no en palabras tan fuertes, pero son estas las que disfraza detrás de las justificaciones superficiales que administra a lo largo de las conversaciones sobre el asunto. Y mientras tanto...llega el momento en que uno mira atrás y dice "ni loca"--y suelta, y respira un aire de profunda paz y tranquilidad, libre de toxinas hirientes, disfrazadas de palabras bondadosas. 

***Foto tomada de: https://www.facebook.com/lessonslearnedinlife