Wednesday, May 25, 2011

Esta entrada no es nueva...fue publicada en otro blog, pero a petición popular la publico nuevamente

"¡Yo quiero a mi ____ con espejuelitos!" es una frase a la que a veces recurre una amiga cuando nos sentamos a analizar el fenómeno de los hombres y la oscura razón por la que desaparece esa persona maravillosa que revelan ante nosotras en esa etapa del cortejeo. Que conste, que pedí permiso a mi amiga para usar de sus experiencias también...pero es que hay que hablar sobre este tema pues andan por ahí unos cuantos seres perdidos en lo que respecta este asuntito. 
¿Quién es éste de los espejuelitos? Van a ver que lo van a reconocer enseguida: éste es el ser que flechamos desde el primer momento. Es para el que el día no tiene suficientes horas para pasarlas junto a tí..que te llama solamente para decir que está pensando en tí. El que se queda en la playa, CEGATO, pues una ola le tumbó los espejuelos y se los llevó la marea, pero no quiere renunciar a estar a tu lado...el que se queda dormido con los espejuelos puestos y te dice que los quiere tener puestos para verte claramente cuando despierte en la mañana, el de la chulería, las adulaciones, el impulsivo, que hacía una fiesta de cualquier ocasión de estar juntos... es el que se sentía inspirado por tí, y se daba a la tarea de inventarse un cuento donde los protagonistas eran ustedes dos, y te lo hacía llegar en serie...el que se abría a uno dejando ver esa parte íntima de fortalezas y debilidades...aquél para quien eras poema, prosa precisa, una diosa, un mar abierto que quiere navegar...el que se quedaba sin palabra ante una mirada provocadora, al que sentías que podías dejar sin aliento con solamente mirarle de cierta manera....el que te dedicaba una canción, o dos, o tres, en quien pensabas al escuchar las canciones que cantas a voz en cuello en el auto, o en la ducha; por quien sientes que se han escrito las mismas...el que te hacer recordar que quizás todas esas mentirillas hollywoodenses románticas sí pueden darse en la realidad.... y la lista pudiera seguir--pero creo que ya han identificado al sujeto. 

El cortejeo es como una danza de cazador y presa, donde cada quién sabe lo que quiere pero lo lleva el ritual que disfruta en la medida en que el mismo se prolonga. Entiendo que debe haber excepciones, pero...

Una vez el objetivo es alcanzado, y te conquistan...ya no se sienten en la necesidad de mantener el ritual, y ésto es altamente peligroso: vamos por distintas etapas...de negación, de coraje, algunas se resignan, otras se rebelan...El problema es que entramos al hastío, y nos decepcionamos-- y dependiendo de la relación pues uno se esfuerza más o menos...pero tiene efectos que pueden llegar a ser detrimentales. Por supuesto, en instropección muchas de nosotras nos culpamos...y de hecho-- hay muchas que suelen hacer lo mismo que estoy criticando de los hombres--pero ese es otro tema.... La relación en pareja se trabaja... no es perfecta. Los seres humanos somos criaturas imperfectas, y por tanto, tenemos que estar conscientes de que hay que trabajar equitativamente para que la relación funcione. 
No es este escrito una diatriba en contra de los hombres, sino una sacudidita, o curso intensivo de que nosotras necesitamos ese nutrir del lado emocional e intelectual...pues no es que me digan que me quieren todo el tiempo...NO NO NO... necesitamos el estímulo intelectual, el campo en común sobre el que debemos edificar esa relación que tanto nos intriga y nos lleva a pensar que es posible que esa sea la que es. 
Se trata de no empezar a tomar inventario del tiempo que pasan con uno versus el que pasan solos, o con los amigos... y no es estar todo el tiempo juntos, mas bien es el construir y MANTENER una relación donde no haya lugar para la duda, donde la satisfacción emocional sea tan plena que nos sintamos las personas más privilegiadas del mundo, y que en ese privilegio se despierta en nosotros el deseo de compartir esa maravillosa persona con los demás. Hay que darse espacio, porque también hay que extrañarse...pero hay que tocar base. 

Y a veces en ésto de las relaciones hay que tocar fondo, y no conformarnos, y exigir en pleno aquéllo que nos merecemos, pues no debemos ser el momento al que acuden cuando tienen tiempo-- debemos ser razón de tiempo.... que el que no se ponga pa' su número pierde su lugar y luego no se puede lamentar...porque más adelante nos encontramos uno que sí es agradecido y es ése el que se lleva el premio. Y mientras tanto, añoramos los espejuelitos, la pieza musical, el poema, el cuento, la palabra, la sonrisa, el sin aliento, el jadeo íntimo mientras jura que jamás se ha sentido así, y sabes por su manera de temblar a tu lado--de lo que él no se percata--que es cierto... y sabes, y te disfrutas, hasta de cierta manera morbosamente, que si hoy no está junto a tí, sabes, SABES, que en más de una ocasión ha lamentado y hasta maldecido el que te haya dejado ir porque esa sacudida que le dabas, ninguna otra será capaz de darle...pero él en su ceguera lo dejó ir...pobrecito!

...compuesto una tarde de esas en las que solamente uno observa

Son las tardes de melancolía las que traducen el alma en verso. El ejercicio de escribir se profana al intentar atrapar los pensamientos con palabras. La dulce savia que emana del centro del alma se torna en azúcar de cristal al tocar la tinta y el papel con que se mira. A veces el humo ayuda—pues así escapan las palabras que no se logran atrapar en el último verso cursi—aquél que te ha de llevar al alma de quien  lee, juzga y edita. O quizás flotan ahogadas las palabras en el fondo del vaso—allí donde no hay milagros, sólo 80 grados prueba. Son aquellas quizás más bellas si entran de nuevo al cuerpo—al llevar la mano y asirse—con ímpetu—del vidrio a la boca—y entra el calor. Sólo una puede ahogarlo al quemarlo—sólo eso—ya ni flotan—son palabras ¡Qué va! Era un verso.



Friday, May 20, 2011

Levantando el alma


     Hace unos días me sacudió el "status" de una querida amiga en féisbuk--que había levantado el cuerpo, pero que el alma "no se quiere levantar"...son palabras que solamnte aquellos que han pasado por ello pueden entender. Cuando nos pesa el alma, tenemos una sensación de ruptura con el mundo exterior. Miramos nuestra vida desenvolverse ante nuestros ojos y nos parece vivir una vida ajena, pues en esa somos solo espectadores...tratamos de distanciarnos de lo que sea constituya la fuente de ese dolor que marca, que asedia, y nos lanzamos al diario vivir con el propósito de dejarnos llevar por la rutina que nos ha de adormecer los nervios de manera que no podamos sentir dolor... 
     Desaferentación, me dice un sabio que conozco...esa noción de desconexión, de que no soy yo, de que no me importa nada, de que veo el dolor que experimento pero ya he desarrollado un cuero tan grueso que aunque vea el daño no duele.
Y dicen los terapeutas que escribir ayuda a trabaja situaciones difíciles. Se supone que sea un método terapéutico. Aunque a veces yo lo veo como un tipo de expiación...tratando de purificar el alma del veneno que dejamos acumular en ella a lo largo de la trayectoria de la vida. "Vitriol" lo llama Coehlo en (el único libro de él que me gustó) Veronika decide morir. 
     Debemos tratar de ir paso a paso, perdonando nuestros propios errores como si fueran ajenos-- somos frecuentemente nuestros más duros críticos, nuestros más temibles enemigos. Debemos recuperar aquello que hemos permitido nos haya sido robado en cada tropezón de vida, y reincorporarlo a nuestra individualidad--de manera mejorada, para que así sigamos dando forma a nuestro constante evolutivo del diario vivir.
    ¿Se puede levantar a través de este proceso? Esperemos que sí...no nos queda otra. Si queremos que las cosas, la vida, nuestras situaciones sean diferentes, debemos ser el agente de cambio que precipite esos eventos que tanto anhelamos. 

Saturday, May 14, 2011

Si fuese posible tener una vida "en la alternativa" ...

Tendría varias vidas de ser esto posible... habría momentos que eliminaría de mi existencia, como también habría otros en constante repetición...

Quizás esto me librase de errores garrafales así como de sufrimientos (buscados y no buscados)...tendría quizás menos desconfianza de tantas cosas...pero a la vez sería más vulnerable que nunca pues es la desconfianza la mejor protección contra el mal que habita en otros y se empeña en arrinconarse en nuestros corazones...
"Esta es mi vida hasta el momento; en la alternativa, favor de referirse al siguiente enlace..."  Sería fácil...demasiado fácil...pues iríamos de enlace en enlace y seguiríamos abriendo ventanas que desconectan a pesar de surgir de la misma fuente que las mantiene unidas... y quienes pecamos de querer hacer mil cosas a la vez en nuetros ordenadores, sabemos que corremos el riesgo, al llenarlos de mucha porquería... de que se pongan lentos, de que se tranquen....

Si viviese la vida en la alternativa no sería la combinación de características que soy hoy....y no creo que ese último resultado me sea del todo agradable, pues ya a estas alturas del juego, he aprendido que la aceptación es mucho más fácil que la lucha en contra de la corriente....al aceptarnos nos fortalecemos para seguir en la lucha diaria de la vida misma...la nuestra, con la que hay que barajear, pues no tenemos la opción "en la alternativa"